Las gentes de San Salvador del Valledor hemos sabido, desde la estrategia de lo comunitario, ofrecer una visión de nuestro pueblo como un conjunto de sinergias y complicidades comunales capaces de visualizar lo auténtico, de hacer a cada Casa partícipe de toda iniciativa global o común, de gestionar lo propio, las ideas, el bien común y de organizar un modelo de Pueblo VIVO y específicamente rural, cargado de recursos endógenos de incuestionable estima (naturaleza, cultura propia, sociabilidad comunitaria, lengua) que construidos sobre la base de su "autenticidad y valor" legitiman estrategias de desarrollo que nada tienen que envidiar a cualquier otra zona menos desfavorecida.

A tal fin, los vecinos, de común acuerdo, en el año 1995 nos constituimos en Asociación, entendida como órgano e instrumento para el planteamiento, la gestión y la ejecución de todas aquellas tareas relacionadas con la mejora y la conservación de nuestro entorno y patrimonio común. Con posterioridad se formalizó jurídicamente como Asociación de Vecinos de San Salvador del Valledor, con el número de registro 6.032.

Nuestra Asociación tiene como logotipo las grafías de las distintas Marcas que poseen las Casas que conforman el pueblo. El origen de estas Marcas es desconocido pero evidencian una gran antigüedad pues parecen evocar a las milenarias runas celtas. Las Marcas identifican, transforman lo comunal en propio, transmiten, validan, dan conocimiento, agrupan, ejercen cohesión social, delimitan, definen los linajes. Los mangos de fouzos, gadañas y demás aperos, los árboles, los bancos, etc… cualquier cosa susceptible de propiedad es grabada con la Marca de su Casa poseedora, generando en ella una pseudo-presunción jurídica posesoria. Todo ello hace surgir lo que Lisón calificó como la “ideología de la Casa”, una propiedad agrícola-ganadera y un poder político a escala local.